CARGANDO...

Type to search

El cerro de la memoria, teatro de Mario Bojórquez

Otros Discursos Portada Portada 2

El cerro de la memoria, teatro de Mario Bojórquez

Círculo de poesía noviembre 2, 2009
Share

El cerro de la memoriaEn seguida una escena de la primera pieza teatral del poeta Mario Bojórquez: “El cerro de la memoria”, editada este octubre de 2009 en Culiacán, Sinaloa. “La muerte es superable” es una de la premisas de la obra sobre la cual la muerte se transmuta en memoria, dice Glafira Rocha sobre este libro.

 

El cerro de la memoria

 

De la contraportada:

“El teatro nace en verso como una forma de la poesía. Al vincularse con la prosa olvida, por completo, su hermandad con el canto y se aproxima a la narrativa. Mario Bojórquez en El Cerro de la Memoria regresa al génesis del teatro, escribiendo en verso de regularidad métrica y, además, fusiona diversos elementos modernos, produciendo un efecto de teatro experimental de actualidad. Bojórquez retoma los preceptos de Lope de Vega, en su Arte nuevo de hacer comedias, mezclándolos con su propuesta personal. Su cercanía con el verso de Calderón de la Barca en La vida es sueño y la estructura de pieza a la manera de Ibsen nos indica que la búsqueda de este “Poema dramatizado o drama poético” es la del retorno a los clásicos con una mirada desde este siglo, al igual que lo hizo Heiner Müller. En El Cerro de la Memoria los personajes de Mario Bojórquez deambulan en el plano de la irrealidad situándose entre la vida y la muerte, el sueño y la vigilia, la fantasía o la alucinación. “La muerte es superable” es una de la premisas de la obra y a través del desarrollo de la misma, la muerte se transmuta en memoria, la memoria la construyen los muertos, los muertos están vivos en el recuerdo y el recuerdo permanece para siempre.”

Glafira Rocha

 

 

Fragmento del Acto Tercero

 

 

Nigromante (voz en off):

 

Mis muertos son tan pocos  tan lejanos

casi nunca los conocí  o nunca

la última vez que murió mi abuela

eran largos los llantos como trenzas

y yo desde las faldas de mi madre

comía junto al féretro, tamales

 

 

El efecto ambivalente

de un cuerpo que arde, se quema

será sin duda el dilema

con que un director se enfrente;

al montar tenga presente

los elementos en juego

no se olvide, desde luego,

se trata de un personaje

con un terrible mensaje:

purificación por fuego.

 

 

Rafael:

 

Portal de buganvilia

                                   el bautismo es por fuego

 

Margarita:

 

escalda, abrasa, lumbre

                                   arde, crema, incinera.            

 

 

Alejandro, El Rey:

 

Don Juan chicharronero

                                   removió con paleta

el cuero untosinsal

                                   y en el tercer hervor

apareció la niña

                                   su carne blanca ardía

y tronaba en la lumbre.

 

Nigromante:

 

                                   ¡Qué explosión miserable

qué estúpida agonía!

 

Margarita:

 

                                   Martita, te sacaron

del caldero cocida

                                   tus cuatro o cinco años

se asaron con tu vida.

 

Roberto:

 

La muerte es superable

Martita:                    

                                   Se incendiarán mis manos

Sotero:

La muerte es superable

 

Martita:

                                   Mi piel tostada brama

Efrén:

La muerte es superable

 

Martita:

                                   Mis ojos explotados

Rafael:

La muerte es superable

 

Martita:

                                   Hecha carbón, ceniza

 

Alejandro, El Rey:

La muerte es superable

 

Martita:

                                   ¿La muerte es superable?

Si la muerte es arder

                                   ¿No seré salamandra?

Si he vivido una muerte

                                   en el soplete llama

si son cincuenta años

                                   que encendida no pasan.

 

Margarita:

 

¿Qué será de la muerte

                                   acaso no se acaba?

 

 

Bojórquez, Mario, El cerro de la memoria, Andraval Ediciones, H. Ayuntamiento de Culiacán, Colección Palabras del Humaya, Culiacán, 2009, 64 pp.

Diseño de portada de Alejandro Mojica

 

Datos vitales

Los Mochis, Sinaloa, México, 1968. Autor de Pájaros sueltos, Contradanza de pie y de barro, Diván de Mouraria, Pretzels y El deseo postergado. Ha obtenido las becas del INBA, del FONCA y de los fondos estatales de Sinaloa y Baja California, así como el Premio Abigael Bohórquez, el Nacional de Poesía Clemencia Isaura, el Nacional de Poesía Enriqueta Ochoa, y recientemente, el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes 2007. Actualmente es editor asociado de la revista Biblioteca de México, tutor de poesía de la beca de jóvenes creadores del FONCA y director general del Encuentro Iberoamericano de Poesía Ciudad de México. Es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

Tags:
Otros Discursos Portada Portada 2

El cerro de la memoria, teatro de Mario Bojórquez

Círculo de poesía noviembre 2, 2009
Share

El cerro de la memoriaEn seguida una escena de la primera pieza teatral del poeta Mario Bojórquez: “El cerro de la memoria”, editada este octubre de 2009 en Culiacán, Sinaloa. “La muerte es superable” es una de la premisas de la obra sobre la cual la muerte se transmuta en memoria, dice Glafira Rocha sobre este libro.

 

El cerro de la memoria

 

De la contraportada:

“El teatro nace en verso como una forma de la poesía. Al vincularse con la prosa olvida, por completo, su hermandad con el canto y se aproxima a la narrativa. Mario Bojórquez en El Cerro de la Memoria regresa al génesis del teatro, escribiendo en verso de regularidad métrica y, además, fusiona diversos elementos modernos, produciendo un efecto de teatro experimental de actualidad. Bojórquez retoma los preceptos de Lope de Vega, en su Arte nuevo de hacer comedias, mezclándolos con su propuesta personal. Su cercanía con el verso de Calderón de la Barca en La vida es sueño y la estructura de pieza a la manera de Ibsen nos indica que la búsqueda de este “Poema dramatizado o drama poético” es la del retorno a los clásicos con una mirada desde este siglo, al igual que lo hizo Heiner Müller. En El Cerro de la Memoria los personajes de Mario Bojórquez deambulan en el plano de la irrealidad situándose entre la vida y la muerte, el sueño y la vigilia, la fantasía o la alucinación. “La muerte es superable” es una de la premisas de la obra y a través del desarrollo de la misma, la muerte se transmuta en memoria, la memoria la construyen los muertos, los muertos están vivos en el recuerdo y el recuerdo permanece para siempre.”

Glafira Rocha

 

 

Fragmento del Acto Tercero

 

 

Nigromante (voz en off):

 

Mis muertos son tan pocos  tan lejanos

casi nunca los conocí  o nunca

la última vez que murió mi abuela

eran largos los llantos como trenzas

y yo desde las faldas de mi madre

comía junto al féretro, tamales

 

 

El efecto ambivalente

de un cuerpo que arde, se quema

será sin duda el dilema

con que un director se enfrente;

al montar tenga presente

los elementos en juego

no se olvide, desde luego,

se trata de un personaje

con un terrible mensaje:

purificación por fuego.

 

 

Rafael:

 

Portal de buganvilia

                                   el bautismo es por fuego

 

Margarita:

 

escalda, abrasa, lumbre

                                   arde, crema, incinera.            

 

 

Alejandro, El Rey:

 

Don Juan chicharronero

                                   removió con paleta

el cuero untosinsal

                                   y en el tercer hervor

apareció la niña

                                   su carne blanca ardía

y tronaba en la lumbre.

 

Nigromante:

 

                                   ¡Qué explosión miserable

qué estúpida agonía!

 

Margarita:

 

                                   Martita, te sacaron

del caldero cocida

                                   tus cuatro o cinco años

se asaron con tu vida.

 

Roberto:

 

La muerte es superable

Martita:                    

                                   Se incendiarán mis manos

Sotero:

La muerte es superable

 

Martita:

                                   Mi piel tostada brama

Efrén:

La muerte es superable

 

Martita:

                                   Mis ojos explotados

Rafael:

La muerte es superable

 

Martita:

                                   Hecha carbón, ceniza

 

Alejandro, El Rey:

La muerte es superable

 

Martita:

                                   ¿La muerte es superable?

Si la muerte es arder

                                   ¿No seré salamandra?

Si he vivido una muerte

                                   en el soplete llama

si son cincuenta años

                                   que encendida no pasan.

 

Margarita:

 

¿Qué será de la muerte

                                   acaso no se acaba?

 

 

Bojórquez, Mario, El cerro de la memoria, Andraval Ediciones, H. Ayuntamiento de Culiacán, Colección Palabras del Humaya, Culiacán, 2009, 64 pp.

Diseño de portada de Alejandro Mojica

 

Datos vitales

Los Mochis, Sinaloa, México, 1968. Autor de Pájaros sueltos, Contradanza de pie y de barro, Diván de Mouraria, Pretzels y El deseo postergado. Ha obtenido las becas del INBA, del FONCA y de los fondos estatales de Sinaloa y Baja California, así como el Premio Abigael Bohórquez, el Nacional de Poesía Clemencia Isaura, el Nacional de Poesía Enriqueta Ochoa, y recientemente, el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes 2007. Actualmente es editor asociado de la revista Biblioteca de México, tutor de poesía de la beca de jóvenes creadores del FONCA y director general del Encuentro Iberoamericano de Poesía Ciudad de México. Es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

Tags:

Leave a Comment